La estructura tributaria y su impacto en cadenas de valor

Escribe: Santiago Sáenz Valiente

Las cadenas en forma permanente buscan mejoras en el desarrollo de su actividad en búsqueda de mejor rentabilidad, más sustentabilidad ecológica y tecnología de avanzada.
La carga tributaria impide un desarrollo sostenido, aplicando trabas de toda naturaleza. No sólo por el costo elevadísimo de los impuestos, sino también por la excesiva carga administrativa que entorpece y potencia sanciones en general inmerecidas.
Los impuestos que gravan la producción son de orden Nacional, Provincial y Municipal, y los costos previsionales cada vez con más situaciones de presunciones que invierten la carga de la prueba.
1) Nacionales: Derechos de Exportación, Ganancias, el impuesto patrimonial a los bienes personales o participación societaria y el impuesto al cheque.
2) Provinciales: Inmobiliario rural, Impuesto sobre los Ingresos Brutos, sellado de contratos e impuesto a la herencia en Bs. As. y Entre Ríos.
Entre las principales distorsiones de los impuestos vigentes que afectan el desarrollo del país y en especial del agro, están:
a) Falta de medición correcta de la capacidad de contribuir, tanto económica como financiera.
b) Falta de equidad.
c) Impuestos regresivos.
d) Falta de progresividad en Impuesto a las Ganancias.
e) Confiscatoriedad global.
f) Costos administrativos excesivos.
g) Comportamiento discrecional de los fiscos.
h) Ausencia de normas que incentiven el desarrollo.
Justamente existen relevantes principios tributarios de orden mundial que deben respetarse y están contenidos en nuestra Constitución nacional.
Violación de los principios tributarios
3Capacidad contributiva: Este principio es útil para validar constitucionalmente un tributo y además para juzgar la igualdad o desigualdad de situaciones sometidas a él. Todos los ciudadanos son llamados a concurrir a los gastos públicos en razón a su capacidad de contribuir, tanto económica como financiera.
3Legalidad: Con frecuencia se incumple este principio disponiendo normas por decreto o resoluciones de AFIP, que no condicen con lo dispuesto por la ley. Además, la exigencia de regímenes de retención y percepción que conforman saldos a favor constantes – de difícil o imposible uso-, también afectan la legalidad, y así se sustrae al contribuyente un impuesto sin causa.
3No confiscatoriedad: Cuando se superan los porcentuales razonables de carga fiscal -midiendo incluso el conjunto de los impuestos que recaen en el contribuyente-, se viola este principio.
3Equidad: Situaciones similares deben tratarse impositivamente de igual forma. La existencia de un saldo a favor ante exacciones realizadas por el Fisco que no se vinculan con el hecho imponible propio del tributo, hacen abstracción de este principio.
3Progresividad: Lo cier- to es que hoy la falta de actualización de la escala genera que todos terminen abonando la tasa máxima del 35%.
3Neutralidad: Se pretende que la aplicación de impuestos a los contribuyentes sea entorpeciendo lo menos posible la actividad y que no se produzca dirigismo fiscal.
3Transparencia del Sistema Tributario: Ello se vincula con la claridad de normas y estabilidad de éstas. Lejos está en la Argentina de cumplirse este principio.
3La legitimidad del tributo: Todo impuesto resulta legítimo, cumpliendo el resto de los principios, siempre que el destino de los fondos sea para necesidades esenciales del Estado.
3Razonabilidad: Para que un acto legislativo sea constitucionalmente válido, tiene que además ser razonable. Se exige que el impuesto sea formalmente legal, pero intrínsecamente justo. No supera el juicio de razonabilidad cuando el fisco mantiene saldos a pagar en favor de sus administrados, se demore en su restitución y no se aplique retribución justa ante su demora,
La imposición en particular
3Impuesto a las Ganancias: La exigencia de generar rentas por tenencia en el agro, unido a la suspensión de aplicación del ajuste por inflación, es una bomba explosiva al exigirse impuestos sobre una renta que no es tal, es ficticia e inexistente.
La desactualización de los límites por mínimos y la tabla de determinación del impuesto fija desde 1999 resulta injusta por exigirse impuesto ante inexistencia de capacidad contributiva.
A ello se suma las retenciones del impuesto con montos retrasados, que producen inevitablemente saldos a favor que permanecen a su valor nominal.
A este panorama de distorsiones se agrega una tasa nominal del 41,5% por la tasa del 10% aplicable a la distribución de utilidades.
3Impuesto al Valor Agregado: El IVA debe ser neutral, pero en los hechos no resulta así. La tasa reducida ha producido saldos a favor del contribuyente implicando un costo financiero elevado y que sólo puede solucionarse con operaciones a la alícuota general.
La vigencia del cuestionado y sancionatorio Registro Fiscal de Operadores de Granos (ROG) y su falta de equidad producen saldos favorables de disponibilidad restringida. Se producen así pagos sin causa, con inconstitucionalidad de origen.
Los regímenes de retención de IVA a distintas actividades del agro provocan una asfixia financiera, destinando un flujo de fondos relevante para adelantos impositivos permanentes.
3Impuestos provinciales: El sistema de coparticipación federal tiene una problemática estructural, lo cual produce un daño enorme a las finanzas de las provincias.
Las diversas jurisdicciones atacan entonces al contribuyente, con incrementos de porcentajes en los impuestos existentes y nuevas imposiciones de tasas sin contraprestación alguna.
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos es acumulativo, y afecta esencialmente a la exportación de productos por ser imposible identificar el monto contenido en el precio de los productos. Además, el famoso Convenio Multilateral implica una inseguridad jurídica para el obligado.
3Derechos de exportación: La Corte Supre-ma de Justicia ha definido esta pretendida herramienta de corrección económica, como un verdadero impuesto a los ingresos. Su inequidad es manifiesta, pues todos los productores soportan gastos y costos distintos, siendo su rentabilidad diferente.
La recaudación es de la Nación, por expresa normativa de la Constitución nacional, reduciendo la base para el cálculo de los impuestos coparticipables.
Ante emergencia agropecuaria, la magra producción obtenida también está gravada por este impuesto aumentando los quebrantos.
En la Argentina no se cumple ninguno de los principios tributarios esenciales, cuyas bases surgen de nuestra propia Constitución nacional.
Las provincias -que son donde se genera la riqueza del país- se perjudican en la actual estructura, y avanzan así cargando mayores imposiciones a los productores.
No existen medidas francas para incentivar el desarrollo económico del país en general y de la producción agropecuaria en especial.

Nota: Síntesis de la exposición del 2/7/14 en Hotel Four Season.

FUENTE: AMBITO.COM

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s