La capacitación es la clave del éxito

“La gente es parte fundamental del negocio”, dice el gerente de SJO, Pablo Grahmann; el objetivo es que el personal desarrolle buenas prácticas en el manejo de la hacienda; la cabaña optó por reproductores Angus

Para acortar algunos tiempos en un establecimiento de las dimensiones de San José del Oeste (SJO), se optó por el uso de cuatriciclos en vez de caballos, que redujo su tiempo de traslado dentro del campo y el de los trabajos.

“La gente es parte fundamental del negocio”, dice el gerente Pablo Grahmann y cuenta que SJO tiene un fuerte esquema de capacitación para la evaluación de la condición corporal de la hacienda. Además, presta especial atención a las buenas prácticas para el tratamiento de la hacienda, algo que a la larga es muy apreciado por los frigoríficos que compran la producción del establecimiento. No está permitido el uso de picana ni el de perros en la manga o en la carga de hacienda. En cambio, se usan banderas.

Tanto ésta como el resto de las capacitaciones son abiertas a distintos establecimientos agropecuarios. Se trata de charlas que van desde la atención de partos, el bienestar animal, la evaluación de la condición corporal, el manejo de parcelas, el pastoreo a horario, entre otras, y que están relacionadas con las actividades diarias del persona.

Por otra parte, hace más de diez años la empresa enfocó su cabaña en la raza Angus, por considerarla la más apta para la cuenca del Salado, es decir una hacienda que pueda mantener su estado corporal sobre agropiros, campos naturales y rastrojos de sorgo. Así, formaron un plantel de reproductores con el que buscaron maximizar la conversión del alimento en carne para poder lograr una mayor carga por hectárea y más facilidad de engorde.

Los reproductores

La empresa comercializa su genética en su remate anual de septiembre y busca desarrollar reproductores y vientres de un frame moderado con importante masa muscular y gran precocidad. Los toros que se producen pueden ser aptos tanto para vaca como para vaquillona.

La cabaña La Rosa tiene por objetivo obtener animales con bajos requerimientos para alcanzar el peso de faena y busca proveer a los productores hacienda que con buenos manejos puedan superar los momentos del año en los que el forraje no abunda y aprovechar aquellos de mayor oferta.

Para maximizar la eficiencia se enfoca en el servicio de vaquillonas de 15 meses y también en aumentar la longevidad del rodeo. Ademas, se realiza inseminación a tiempo fijo sobre 1500 cabezas para concentrar más los servicios y volcar la genética de producción propia en el rodeo general de forma acelerada.

El modelo exige forraje de calidad en las épocas de mayor demanda. Sin embargo, la empresa comprobó que esta mayor inversión aumenta el margen de 40 a 65 dólares por hectárea.

Con un origen netamente ganadero y las limitantes que se originan en los suelos de la cuenca del Salado, SJO se enfocó a diversificar sus negocios hacia los de mayor valor agregado. “Intentamos agregar valor para poder tener más animales por hectárea en una zona de alto riesgo hídrico tanto de exceso como de falta de agua”, sintetiza el ingeniero Diego Raimondi, asesor técnico de la empresa.

FUENTE: La Nación

Producir forrajes con agricultura de precisión

Para mejorar la eficiencia, la empresa San José del Oeste (SJO) no sólo hizo un espejo entre el manejo ganadero y el agrícola, sino que replicó ese espejo en el manejo de los recursos forrajeros respecto de la agricultura de precisión. Es decir, la empresa maneja los forrajes con la precisión de la agricultura. Para esto, cuentan con un mapa de suelos sobre el que se basan para la implantación de las pasturas según el tipo de superficie.

A modo de ejemplo, dentro de un área de pastura siembran los mejores suelos con festuca y las partes que resultan más inferiores con agropiro.

Además, el establecimiento mide todos los meses la materia seca disponible para monitorear el presupuesto realizado y evaluar eventuales desvíos o las oportunidades que se puedan generar.

Por último, en cuanto a los pasos para la promoción de raygrass, se fumiga con tres litros de glifosato entre los primeros días de febrero para eliminar la competencia de malezas y permitir que el raygrass nazca libremente. Luego, se realiza un control con 2,4 D en abril para lograr la promoción.

Si se necesita contar con un pico de producción en una época determinada, se fertiliza 60 días antes con urea buscando el impacto que genera el nitrógeno en el cultivo.

FUENTE: La Nación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s